El Bar

Conversa con un sujeto más bajo que ella, injusticia causada por los tacones que le hacen ver muy sexy e imponente, agigantada, inalcanzable. El hombre pasa de los cuarenta años y le brilla el coco cada vez que se coloca en algún ángulo cercano a la luz. Su panza comunica noticias, datos alentadores para otros candidatos que deseen relevarlo en su papel de seductor atrapado en sus propias mentiras.